martes 16 de marzo de 2010

Jengibre y Amapola para la piel (BV)

A veces descubrimos cosas por casualidad, eso fue lo que me pasó con la Leche corporal de Jengibre y Amapola, o en italiano que queda mucho más simpático Latte corpo zenzero & Papavero. En uno de los pedidos a Bottega Verde quise probar la crema para el cuerpo a base de leche de coco, pero cuando recibí el paquete me señalaron que no estaba en stock y en su lugar recibi este producto que nos ocupa.

EL ENVASE



Uno de los puntos a favor es que viene en un tubo de los de boca abajo, como digo yo, así es mucho más fácil aprovechar el producto y no tienes que estar media hora dándole golpecitos para que salga o espachurrando, aunque si me dan a elegir prefiero el formato del tarro (como sucedía con el de Oliva) porque ves lo que te queda para terminar y puedes coger tu misma la cantidad que gustes. Eso si, cuando llegas al final ya puedes apachurrar, jajaja. El contenido es de 50 ml, no está mal para el formato viaje pero dura poco. Y poco más que añadir, viene en tonos burdeos y amarillo, lo que lo hace llamativo.

Fijándome en la web no lo he encontrado por separado, hay que comprar lo que se llama la Bolsita de Jengibre y amapola, no especifica mucho más e imagino que dentro de la bolsita venga el envase que tengo yo. Su precio es de 1.50 €. También me he informado y se que antes existía un formato más grande 150 ml que a saber donde quedó. Quizá lo retiraron como hicieron con la última máscara de pestañas de la que os hablé porque no tuvo el éxito que esperaban.

LA LECHE CORPORAL

El olor es bastante fuerte, quiero decir que se nota mucho, al menos la primera hora, hora y media. Esto puede ser un punto negativo para quien no le guste demasiado, a mi hasta me venía a los ojos y me picaba a ratos. Además de que no me agrada del todo… quizá porque el jengibre tiene ese toque picante cuando lo saboreamos y se nota en el olor.

Al no ser crema y ser leche se aplica muy bien, de color blanco, con un poquito se extiende de maravilla. La piel absorbe la leche perfectamente, no queda graso, que es odioso cuando te aplicas una crema corporal y al ponerte la ropa parece que te vas pegando. Pero si queremos una buena hidratación nos aplicaremos más producto y entonces no cunde demasiado, una pena. Aunque a mí como no me hizo mucha gracia me ha quitado hasta un peso de encima. Sobre la hidratación, quizá porque había leído varias veces que es tan hidratante me lo imaginaba mucho más, aun así en ese punto estoy contenta, lo cumple.

Sobra decir el modo de aplicación, después de la ducha como con todas las cremas corporales para hidratar tras el baño, claro está. Se supone que lo ideal sería utilizarla después de emplear el gel de la misma línea que no encuentro en ninguna parte. Aunque a simple vista el de vainilla y mirra (se puede encontrar en ofertas combinadas) tiene pinta de ser de la misma línea y no me llama ni un pelo.

Contiene amapola, jengibre y manteca de karité. La amapola a nivel cutáneo porporciona suavidad y calma, el jengibre se supone que favorece la eliminación de la celulitis (ni idea de si lo cumple porque con tan poca cantidad no se pueden sacar conclusiones y tampoco me he fijado, y debería ser en forma de manteca), es un potente estimulador circulatorio y vasodilatador, y la manteca de karité protege de las agresiones externas. Fijo que hay más cositas pero me centro en lo general.

COMPARATIVA

Anteriormente había probado la crema con aceite de oliva extravirgen de la Toscana y como tampoco es que fuera milagroso pues decidí seguir buscando. Aclaro que decir que no es milagroso tampoco es ponerlo verde, simplemente que podría hidratar más. Ahora tengo a la espera un envase de manteca de flores de cerezo (también lo hay en leche) que al menos huele genial, ya veremos los resultados, igual que con la de coco, que acabé picando la última vez en el formato viaje. Sigo con las ganas de probar el de manteca de karité, el de almendras dulces, la de zumo de mora y el de rosa mosqueta, me tira un poco para atrás el precio (y que me he castigado un tiempecito) así que toca esperar las super ofertas y descuentos de BV, que siempre los hay.

Diferencias con el de oliva, pues que el de jengibre se extiende mucho mejor, se nota la diferencia manteca-leche, aunque en olor sale perdiendo para mi gusto pero gana en hidratación. El formato ya he dicho que prefiero el de oliva al ser tarro. Si lo comparamos con la loción corporal de Eucerín, por ejemplo, pues el nivel de hidratación es similar (gana por poco la de Eucerín) pero sale ganando porque no deja nada de sensación grasa en la piel. De Nivea ni hablo porque no me gusta, su consistencia es espesísima y pringa más aun.


Resumiendo:

+ Hidrata bien.
+ Textura de fácil aplicación.
+ Envase boca abajo.
+ No está testado en animales.

- Olor fuerte y perdurable si no te gusta.
- Casi no cunde, se extraña un formato más grande.
- Pocos puntos de venta, aunque se remedia pudiendo adquirirlo en la web de BV.


No me ha entusiasmado porque no me gusta el olor que tiene, aunque la piel quede bien suave, así que lo recomendaría con ese pero y el de que no cunde demasiado, de ahí que no se lleve la máxima puntuación. A seguir probando potingues : )